sábado, 13 de octubre de 2012

VFN.

Te dan pinchazos en el corazón. Tienes un nudo en la garganta que no te deja decir en voz alta lo mucho que le echas de menos, para que esté donde esté, te escuche. Las lágrimas caen por tus mejillas, pasan al lado de tu boca y van a parar a la almohada. El mismo escalofrío cada tres minutos, como si estuviese él al lado diciéndote: estoy bien, no te preocupes por mí. Da igual. Te preocupas. Porque le quieres. Da igual lo que pasase. No importa. Ya no. Ahora que no está él, no. Te imaginas como serán los días. Esos que se te echan encima y parecen no acabar nunca. Esos en los que él no va a estar. En los que tampoco querrías estar tú. Te sientes culpable de todo lo que ha pasado. De que él ya no esté. Yo... echaré de menos no tener que echarte de menos.
                   
                     Hasta dentro de un año, rubio.

''Siempre felices, siempre juntos''.

Ese nudo en el estómago. Le sientes. Ese que te dice que todo se ha acabado. Que es hora de decir adiós a todo lo bueno, de despedirse. Despacio, con la mirada fijada en el suelo. No nos quedan casi palabras. No sabemos ni por qué. Antes todo estaba bien. Tenemos que ser fuertes, seguir adelante... Cada uno con lo nuestro. Supongo que para ti será fácil. Puede que ya hayas pasado página. O puede que hasta hayas cambiado de libro y este le hayas guardado en ese armario que o abres mucho, para no volverlo a leer. Yo quiero seguir en esa misma hoja. Esa en la que pone: ''Siempre felices, siempre juntos''. Me gusta esa página. Me gusta que la hayamos escrito los dos. Me gusta que haya sido a sonrisas. Esta historia que hemos escrito juntos. La leería una y otra vez- Todas las noches. Sonrisa por sonrisa. Beso por beso. Caricia por caricia. Mirada por... beso.