lunes, 12 de octubre de 2015

Siempre que le doy dos besos lo recuerdo.
Recuerdo el día en el que nos conocimos, en el que vi por primera vez a la persona más pequeña y más bonita del mundo. O por lo menos, así lo creía.
Siempre recuerdo ese día intentando que sea vagamente, pero acabo haciéndolo con mucha fuerza.
Recuerdo cómo nos enfadábamos por cualquier cosa o nos hacíamos los locos para volver a darnos esos dos besos.. hasta darnos sólo uno.
Recuerdo que gritaba mi nombre revolcándose por el césped, seguido de un ''Te amo''. O variaba la frase para finalmente repetir una y otra vez aquello que hace tanto que no escucho ''¡LA AMO!''
Cualquiera diría que estaba borracho. Y lo estaba. Pero yo veía una preciosa locura que iría aumentando y que conoceríamos más tarde como ''amor''.

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