domingo, 1 de septiembre de 2013

La persona con la que eras feliz ha decidido serlo por su parte.

A veces quieres desaparecer tanto. Demasiado. Nada sale bien y la impotencia que sientes tiene una altura de alcanzar la luna. Vuestra luna. Esa que él te prometió que sería tuya. Igual que el cielo. Todavía sigo mirando hacia arriba, esperando cualquier cosa que me permita cerciorarme de que vas a volver. De que va a volver y va a cumplir todo eso que me prometió. Pero... también me prometió que no se iría nunca, que estaría siempre. Pero un 'siempre' no se cumple si has faltado un solo segundo, y... no sé cuánto llevo sin ti, pero que de verdad, esto a mí me parece una puta eternidad. Algo infinito. Y ya, por ser infinito, sé que no vas a volver. Que todo eso que sentía a tu lado (llámalo amor, llámalo como quieras), sigue aquí, conmigo. Al contrario que tú.

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